30 de julio de 2010
Nos creemos que somos los dueños de nuestros sueños y acabamos vendiendo los corazones descosidos en mercadillos de barrio. Nos hemos pasado la vida llenando maletas, y al final, cuando se vacían, paradójicamente, están llenas de recuerdos. A veces me gustaría encerrarme en una de ellas y vivir viajando en todos los maleteros de los autobuses, notando el asfalto en debajo de mi. He quemado la carretera, y tu me quemaste el corazón. Vivir rápido para no pensar, es solo una excusa de los cobardes que no se atrevieron nunca a ser felices. Y yo soy una de ellas, cobarde que duerme encerrada en las maletas sólo para que los sueños se mezclen con los recuerdos. Creo que defenitivamente, sólo somos dueños de las estupideces que llegamos a hacer para engañarnos y creernos que somos valientes. Con V de Vaso. Y la T de Tragos. Qué imbecil. Hoy me duele la espalda porque nunca fui lo suficientemente flexible como para caber dentro de una maleta, y por más que te lo creas, hay cosas que no se pueden cambiar. Creo que sólo me falta por coger una mochila y llenarla de descosidos que vender en el mercadillo del barrio.
3 de julio de 2010
30 de junio de 2010
love is.
"¿Quién dedicará su tiempo a describir mi risa? a tientas te buscaré como buscan los escépticos una fe..."
26 de junio de 2010
lo que hemos vi(be)vido.
Hace tiempo que aprendí que la música nos sirve. Para lo bueno y para lo malo, y la mejor manera que se me ocurrió para celebrar que España se clasificaba a los octavos en el mundial que nunca ganaremos, (al menos, yo no ganaré nada) fue con amigos y despistaos en el escenario.
Hace tiempo también aprendí que es demasiado fácil renegar de la música que escuchas o escuchaste, pero a la vez fui aprendiendo que es más sano el sentirte orgullosa de esos grupos que por muchos discos que pasen, y por muchos años que pasen, aún tienes ganas de escuchar. Y sobre todo, a pesar del tiempo, aún tienes ganas de ir a verlos, porque si otra cosa he aprendido en este tiempo de escenarios y rock, es que la música es lo que es cuando la sientes y vives en directo. Sinceramente, esos grupos han podido marcar más o menos, pueden ser más o menos famosos, pero lo que es cierto es que han crecido contigo y tu has crecido con ellos. Si, yo he crecido con Pereza, con El Canto del Loco y con Despistaos. Y lo bonito es que todo lo que hemos vivido y todo lo que hemos bebido, está anclado a sus canciones. Puede que en el iPod no suenen cada día, esas melodías, esas letras, esos acordes. Puede que te olvides de ellos durante meses, pero es inevitable que alguna palabra no te recuerde a ellos. Y sobretodo, es inevitable que cada vez que suenen, cantes, te desgarres la voz (yo hoy estoy afónica) y sonrías. Porque esa canción sonó hace años cuando a ti.... cuando a ti te gustaba ese chico. Cuando tu.... cuando tu tenías ganas de salir y gritar ¡ponme de beber!... cuando prometiste que tu....que tu siempre estarás ahí. Y así, alrededor de veinticinco canciones ayer te recordaron que los años han pasado, y ellos siempre han estado. Y otras tantas te recordaron que quedan despistaos para rato, y que "cuando empieza lo mejor", es uno de los mejores discos del 2010, y que dentro guarda abrazos y fotos de los borrachos más adorables del mundo, porque a ti te apetece vivir una gira más despistada que de costumbre y que esa gira te recuerde en cada concierto lo que has sido y lo que has vivido y lo que has bebido.
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