3 de noviembre de 2009

Tienes el pelo frío y los ojos congelados. Y yo me enamoré del invierno hace sólo un par de años. Realmente yo me enamoro de cualquier cosa estúpida. Sí, estoy enamorada de esos hoyuelos que se te forman cuando sonríes y también de tus pestañas. ¿Por qué no me envuelves la próxima que se caiga en tu almohada y me la regalas para Navidad?. Y sí, puedo esperar mes y medio porque ya tengo una caja llena de las que te robo cuando tu no te das cuenta. Y no digo cajita porque están guardadas con cada una de las sonrisas que me dedicas al despertar, al volver a casa y con los labios manchados de mermelada los domingos por la tarde.
Y no estoy enamorada de ti, sino del sonido de tu risa, de tus abrazos, de tus caricias mientras me hago la dormida. Estoy enamorada de tu forma de mirarme mientras leo en la cama y tu esperas callado que termine para... Sí, estoy enamorada de tus manos agarradas a mi cintura y de la melodía de tu pecho cuando me tumbo sobre él. De tus besos en otoño y en París.
Y tu hoy tienes el pelo frío y los ojos congelados.
Yo tengo los dedos fríos y el corazón parado.
¿Por qué te has ido?.

4 comentarios:

  1. Bueno, me encanta como escribes.... :)

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  2. Y no está enamorada de tí, está enamorada de todos esos pequeños regalos que te roba(ba)...

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  3. quiza haya más cajas con sonrisas en un verano en Nueva York :)


    ("Y yo me enamoré del invierno hace sólo un par de años. Realmente yo me enamoro de cualquier cosa estúpida.")

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