30 de diciembre de 2009

adiós.

Me niego a pensar, una vez más, que trescientos sesenta y cinco días no son más que horas, minutos y segundos almacenados en las hojas de un calendario que va a acabar en la basura. Y en éste, días marcados con estrellas, círculos, letras, cualquier signo que los destacara de los demás números. Sólo números. Somos personas, y VIVIMOS. Sí, suena evidente pero lo reitero, aún cayendo en la redundancia: ESTAMOS VIVOS. Y me niego a tirar ninguno de los momentos cuya fecha acababa en dos mil nueve. Tengo un corcho lleno de fotos, el escritorio cubierto de papeles, los cajones a rebosar de objetos y cajas llenas de recuerdos. Tengo entradas de conciertos, ilusiones guardadas en billetes de metro, papeles escritos por las paredes y un puñado de CD’s que han formado la banda sonora de un año cuanto menos, especial. Y sí, soy capaz de decir que he recibido más de lo que he dado, que lo bueno, las risas, los abrazos, las buenas conversaciones y las buenas canciones, han tejido dentro de mí el recuerdo de un año para recordar, una y otra vez. Es cierto que los dieciocho no significan más que un número, y si hubiera habido velas, dieciocho velas, o dos velas de las cuales una tuviera la forma del uno y otra del ocho. Hubo algo mejor, hubo confeti, chucherías, y dibujos en un folio A3. Me bastó y me sobró, como me han sobrado sonrisas que regalar. A diestro y siniestro. Y sí, este año he conocido personas maravillosas, han reaparecido otras y he reafirmado que los que tengo al lado ahora es porque de verdad necesito y quiero que estén al lado. Sonará idiota para quien me conozca, pero he madurado. Realmente nunca he entendido el sentido de esa palabra, porque sí, sigo haciendo las mismas o más payasadas que siempre, sigo riéndome de todo, de todos y de mi sombra, y sigo siendo grupie a cada momento y en cada concierto, pero he aprendido a valorar todo lo que tengo y creo que, sólo por eso, he madurado. Y no me refiero a dar gracias a Dios cada día que pasa, joder, he aprendido a cuidar lo que me importa y hacerlo a muerte, a dejarme la piel cada día y sobre todo, he aprendido a saltar sin paracaídas. Porque no sé quien coño va a ser mi otro cuerpo ni mi otra piel, ni quién será mi equilibrio, ni mi equipaje, ni quien será mi playa en Madrid…

Y sí, dos mil nueve empezó con Marwan que no paraba de sonar. “Es lo más tú que he escuchado”, y no sé cómo es ser yo, pero él apretó el corazón y me lo encogió como pocos habían hecho. Con el paso del tiempo, con el paso de las canciones, es como si el oído ya se acostumbrara a escuchar, el mío más que el de otros, y cada vez cuesta más encontrar esa sensación. Por suerte no ha sido el único que ha apretado algo dentro de mí, no, aún no soy inmune a la música y dudo que alguna vez lo sea, es más, si este año ha habido algo que no ha sobrado ha sido música. Mucha música. Y muchos conciertos. Y puedo hacer un recuento exhaustivo de éstos y no me sale, porque si algo tengo claro es que las palabras y especialmente los números, encarcelan los sentimientos. No he estado en X conciertos, no he visto a X grupos en directo, no. He sentido canciones debajo del escenario, y eso no se puede enumerar. He sentido masas enormes detrás de mí, me he sentido una pequeña parte de la masa, he visto masas a mis pies y escenarios enormes y he sabido saborear la magia de alguna sala pequeña. Y sí, también me he sentido elegida, especial, que formaba parte de algo que en 2009 ha girado en torno a un “Hasta Luego tour” y que lleva formando parte de mí desde que fui consciente de que la música llena y a mí me llena más que cualquier otra cosa.

Si tengo que hablar de moralejas que este año me ha dejado, podría llenar una sola página de Word. Una cosa tengo clara, “recibimos de lo que damos”, y puede que Paulo Coelho, escritor que me ha acompañado en casi todos los viajes y hasta en las horas de tren, me haya ayudado a afirmarlo. Él diría que el universo conspira para que consigamos lo que deseamos. Al fin y al cabo, si nos quedamos de brazos cruzados no vamos a conseguir absolutamente nada, pero sí es cierto, que después de mucho dar, yo me he encontrado con pequeñas (o grandes) casualidades, que han formado momentos que guardar en cajas o baúles. Y sí, “todo llega y todo pasa”… y “no podemos vivir del recuerdo, pero tampoco, vivir sin recordar”.

Y si algo ha marcado este año, ha sido el hecho de “cerrar etapas”. Es lo más sano y todos, todos lo necesitamos. Algunas son inevitables, pero otras hay que saber cerrarlas. Como también hay que saber abrir otras y estar dispuestos a sumergirse en ellas. Las palabras siempre ayudan, pero encarcelan la vida. Aún no soy capaz de definir lo inevitable, o más bien distinguirlo, pero es cierto que cuando aprendes a dejarte llevar, todo se convierte en una corriente que no desemboca en el mar. Desemboca en las personas que te acompañan…. Y personas tampoco han faltado este año y las que sobraban ya no están. No han de significar nada cuando para ellas tu no significaste nada. La afirmación de que “no estamos todos los que somos, pero al menos, somos todos los que estamos” ha cobrado el sentido de que al final lo que importa son las personas con las que compartes cada momento, sonrisa, abrazo, carcajada, a pesar de que siempre falte alguien al lado. O no. Pero yo siempre tiendo a hacerlo. Echar de menos.

Todo es posible, los sueños se cumplen, y el esfuerzo tiene recompensa. Sé que soy capaz de todo lo que me proponga, lo aprendí después de interminables pasos por Galicia, después de algunas lágrimas de rabia y sobretodo muchas manos amigas que tiraron de mí como yo tiré de ellas. Es increíble todo lo que me lleve de aquel viaje, de ese último día en que vimos Santiago de lejos y de cerca. Y lo vivimos, sentimos, pisamos, disfrutamos por veinticuatro horas, fugaces pero llenas de satisfacción. Parecida a la que vivimos la noche del cinco de Septiembre y con la que amanecimos el día seis, aún con ganas de gritar “¡Muera Godoy!”. Satisfacción que guardaba un puñado de noches, un puñado de personas, un puñado de risas, un puñado de antorchas, y un escenario que luego echábamos de menos delante de la fachada de Palacio.

Y es cierto que las cosas se tuercen (es inevitable), pero hoy soy capaz de decir que todo tiene su parte positiva. Acabé donde quizá nunca me había planteado y ahora que estoy, no quiero irme. Y sí, tirando de tópicos, la vida universitaria no sé si es la mejor, pero al menos me da más de lo que hacia tiempo venía pidiendo.

El año pasado cerraba el año en el Palacio de los deportes, un veintinueve de Diciembre, dejando atrás la gira “Personas” y sin ser consciente de que aún quedaba mucho por vivir, con ellos en el escenario y con mi gente debajo, esa que ellos han unido. Y ahora que esto ha acabado, lo cierro deambulando por Madrid con Marta, dejando claro que ellos no siguen, pero nosotras sí, y la ilusión, las ganas de verse, las ganas de abrazos y de fotografías siempre es algo constante. Los sueños se cumplen en la puerta de atrás del Palacio de los Deportes, pero también en la parada de metro de Las Ventas y en la plaza del ayuntamiento de Aranjuez en verano, también.

Y como la mayor parte de la gente podría hacer una lista de propósitos para el dos mil diez. Se basa sólo en seguir despertándome a diario con ganas de sonreír y hacerlo, porque quedarse “con las ganas” a veces duele, y sonreír no. Además es bonito ir por la calle, por el transporte público desentonando con todo el mundo. Y sé que esas ganas se van a alimentar de que este nuevo año me de más buenos momentos. De que me de buena música que descubrir y con la que estremecerme, debajo de los escenarios, con buena compañía, y tumbada en la cama con los cascos en los oídos. De que me brinde la oportunidad de viajar y aunque seguros sean Cantabria e Italia, tenga lugar Sevilla, San Sebastián y cualquier otro sitio donde haya un escenario, una botella, una luna llena, una cama de hotel, un puñado de estrellas, allí donde las lágrimas nunca valgan la pena. De que haya encuentros y reencuentros, casualidades y abrazos, de que sea capaz de conocer aún más a los que han llegado este año, y a los que llevan casi una vida entera. De que tenga la oportunidad de llorar de felicidad, como aprendí a hacer hace años.

*Quiero romper la ley de gravitación universal, no quedarme “con las ganas” ni de ti, ni de nada y saber que aunque la vida pueda acabar hoy, eso no va a impedir que caminemos siempre hacia adelante. Comprender, una vez más, que lo pequeño es grande día a día. Hacer los domingos astrománticos y volver donde solíamos gritar. Seguir viendo aviones despegar, con la sonrisa de la pequeña Amelie y seguir sintiéndome Lady Madrid cada vez que la noche, los bares y el metro nos envuelve. Y aunque tu no lo sepas, o sí, me he acostado a tu espalda. Estoy por llevarme la luna debajo del brazo y mientras corro gritarte un “Te quiero, te odio”. Sé que vale la pena hasta que todo encaje. No quiero que los tequieros se queden una vez más en mi garganta, ni tampoco las cosas que suenan a triste. Ser V*aliente no es sólo cuestión de suerte y eso me lo ha enseñado Vetusta Morla y mis ganas de ti. Por ti, por ti, por ti… me pongo el sombrero para que no se escapen los sueños. Mi rutina preferida, el paraíso con gastos pagados y Mi paracaídas.

28 de diciembre de 2009

Mis 100 canciones de 2009.

Muchas no tienen fecha de publicación en este año, lo sé, como también sé que hay varios artistas que aparecen muchas veces. Hoy hablo de canciones, de esas que han marcado un momento importante, o no, de este año que dejamos atrás. De esas que no he podido parar de escuchar, que me han hecho llorar, reír, recordar...y que sé, que siempre van a significar algo más que simples grabaciones. Puede que falte alguna, que sobren otras.... no lo sé. No es una lista de las mejores canciones del año, ni de los mejores artistas. Es subjetiva, personal.Y sí, están ordenadas por orden alfabético por darle un poco de objetividad, ninguna es más que otra, simplemente son perlas por sí mismas.

*

1999. Love of lesbianhttp://www.youtube.com/watch?v=W09_ZsMsBZ4.  "Y me dejo el alma cuando escribo en la ventana, que sea cierto el jamás, o callate..."
21st century breakdown. Green Day. http://www.youtube.com/watch?v=D4ZKlT1EvCA. Y sí, Green Day volvieron para demostrarme que siguen siendo una pieza indispensable de mi banda sonora, para quitarme el miedo y gritar conmigo, como hacía tiempo llevaba haciendo, que el Siglo XXI está llevando a la humanidad a la decadencia, de valores, de sentido, de todo...
21 guns. Green Day. http://www.youtube.com/watch?v=r00ikilDxW4. Sólo por ese momento en que lloré escuchándola en directo, tiene que estar.
Al diablo con todo. Lucas Masciano. http://www.youtube.com/watch?v=URRA4uxDsrM. SIEMPRE, es imprescindible para los días malos desde los catorce años...
Algunos putos días en los que estoy hasta los cojones. Marwan. http://www.youtube.com/watch?v=rWrgaFW4vQw. Sí, hay días que necesito no sentirme gilipollas sintiéndome que soy la única que cree que los corazones son para repartirlos y no sólo para que bombeen dándonos una vida vacía.
Al respirar. Vetusta Morla. http://www.youtube.com/watch?v=z7eJThnGczU. Y escuchar una y otra vez sin cansarme...
Amelie. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=P3Q5ajmOpV4. Aquel primer avión que despegó mucho antes. Increíble. Pereza habían vuelto para recordarme que estaban ahí, que seguían y que habían evolucionado pero podían seguir haciendo canciones bonitas, y buenas, y que hablan de amor.
Ana. Supersubmarina. http://www.youtube.com/watch?v=U6gYxyPdZ0I.  Llegaron hace poco, pero son imprescindibles.
Aquellos años locos. El canto del loco. http://www.youtube.com/watch?v=au3QLxlIUYw. ¿Quién no va a sonreír por el resto de los días recordando aquellos finales de concierto? ¿Quién no se va a acordar de David haciendo malabares con las baquetas, de Dani repartiendo toallas que siempre huelen mal y de Chema aún obligándote a saltar a cambio de una pua que al final nunca te llega por que para él tu ya tienes una, sea verdad o no?. Y sí, ¡los chicos y las chicas quieren rock!. Acuerdate...
Aunque tu no lo sepas. Quique Gonzalez-El Canto del loco. http://www.youtube.com/watch?v=hziOAW_TTs4. Sí, tuve miedo, y al final me emocionó como siempre, como nunca...
Backliners. Quique González. http://www.youtube.com/watch?v=UV2xMLpj7T4. "Para las chicas del rock'n'roll".
Barcos de papel. Miss Caffeína. http://www.youtube.com/watch?v=b3vRFU9urTo. "Sácame de aquí que no puedo respirar, que me impide sonreír".
Berlín. Coque Malla. http://www.youtube.com/watch?v=0r4Ekg_WzxI. Tremenda.
Bitter Sweet Symphony. The Verve. http://www.youtube.com/watch?v=qzYwoKu619w. Love it.
Canciones para el tiempo y la distacia. Iván Ferreiro. http://www.youtube.com/watch?v=JNDkh_0f7KE. Tan necesarias...
Catorce vidas son dos gatos. Fito y Fitipaldis. http://www.youtube.com/watch?v=31MRR418NHM. Poeta...
Champagne. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=zZhqH-_iw8k. Si la eché de menos en directo es porque tiene algo. Otro avión que despegó en verano y aún no ha aterrizado.
Club de fans de Jhon Boy. Love of lesbian. http://www.youtube.com/watch?v=0_YRYFbRBQk. Tremenda.
Con las ganas. Zahara. http://www.youtube.com/watch?v=CDZmghBRCLI. Ella, que es capaz de callar todo el ruido de Madrid, todas las voces ansiosas de cantar y no se atreven a romper la magia de la canción. Ahora es mía.
Con trocitos. Maldita Nerea. http://www.youtube.com/watch?v=dZ0anLx8yco. Porque siempre hay momentos en que se hacen enteras las mitades. Es nuestra SIEMPRE, Lau.
Copenhague. Vetusta Morla. http://www.youtube.com/watch?v=DHb-VeogfnI Es difícil, pero es cierto, dejarse llevar suena demasiado bien. Cuando todo sale bien...
Crecimiento vertical. 84. http://www.youtube.com/watch?v=79vNOssyu7c. Desparpajo. Son grandes y les deseo lo mejor, con la misma ilusión que los vi sobre el escenario del circo Price.
Cuando estés en vena. Quique González. http://www.youtube.com/watch?v=D7wBt8njklQ. "Seré tu pelo de tormenta por un fin..."
De lao a lao. Guaraná. http://www.youtube.com/watch?v=xiF_haM4QyU. Cassandra :). Qué gran canción y que buenos recuerdos...
Desde dentro. Miss Caffeína. http://www.youtube.com/watch?v=5FqW5F3AByI.
Diecinueve. Maga. http://www.youtube.com/watch?v=J4TnQ8ZWBDY. "Y dormíamos tan juntos que amanecíamos siameses".
Diecisiete. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=j3_t_qSBv6w. "Me juras que no estás borracha..."
Domingo astromántico. Zahara y Santi Belmes. http://www.youtube.com/watch?v=M50sQIKJ95I. "Si me sueltas entre tanto viento, ¿cómo voy a continuar?.
Donde muere el escenario. Días extraños. http://www.youtube.com/watch?v=nDDUWPLFwMY. "Mientras queden ILUSIONES, corazones rotos matan por un último bis". Aquellos que seguimos a un grupo entendemos que allí, donde muere el escenario es donde queremos vivir.
Equix. El Canto del loco. http://www.youtube.com/watch?v=Ox4qrt1h8CA. Y nos hizo sentir elegidos a unos pocos. Cerrar los ojos y cantar mientras la gente a tu alrededor pregunta de dónde ha salido la canción.
El Aleph. Nena Daconte. http://www.youtube.com/watch?v=qFg9OVEGUIg. "Es como borrar un HURACÁN." :) Imposible, lo sabeis.
El día que no pueda más. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=JaYbahitLVw. "El día que no pueda más voy a matarte." Otro avión que despegó en verano y aún no ha aterrizado...
El equilibrio es imposible. Los Piratas. http://www.youtube.com/watch?v=dV1iq-K09lU. SIEMPRE.
El grito de mi generación. La sonrisa de Julia, David Otero y Juan (ESDM). http://www.youtube.com/watch?v=wzbm7pf9bi4. Por poco que sea, hicimos algo. Gritamos.
El sitio de mi recreo. Antonio Vega. http://www.youtube.com/watch?v=AuKEXS_cFdM. Se nos fue un grande. No podía faltar por aquí. SIEMPRE.
En mi garganta. Sidonie. http://www.youtube.com/watch?v=2u-lXYHmoyE. "Me ahoga el te quieeero que jamás podré decir". Es para gritar, reír y disfrutar en directo.
En la habitación. Zahara. http://www.youtube.com/watch?v=ptff12-8q1s.
Esdrújulo. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=ooNNKtSt3MA. "Quizá perder la razón sea lo más lógico cuando huelo tu perfume por la calle..."
Euforia. La Sonrisa de Julia con Iván Ferreiro. http://www.youtube.com/watch?v=vlPNXB2jNk0. Cuando tengo ganas de gritar...
Everybody's changing. Keane. http://www.youtube.com/watch?v=RSNmgE6L8AU.
Girls just wanna have fun. Russian Red. http://www.youtube.com/watch?v=dVP7OzUX7ks. Cualquier versión vale (menos la de Angy)... Siempre, siempre, saca una sonrisa.
Good Riddance [Time of your life]. Green Day. http://www.youtube.com/watch?v=RE90945W4i0. Sólo por esa escena en la que el palacio de lo deportes (o de las ilusiones) se rindió a los pies de Billie God Joe Amstrong, merece la pena. Yo también me rendí a sus pies antes de salir a la lluvia de Madrid.
Good to know that if I ever need attention all I have to do is die. Brand New. http://www.youtube.com/watch?v=YLNH2-Q9xjM. Ene.
Grito. La Sonrisa de Julia. http://www.youtube.com/watch?v=euFqhqDTHhA. "..pero me asfixio si tu no llamas."
Hasta que todo encaje. Quique González. http://www.youtube.com/watch?v=ELDB_SjtY34.
I’m yours. Jason Mraz. http://www.youtube.com/watch?v=EkHTsc9PU2A. Parapapá...¿a quién no le arranca una sonrisa esta canción?.
Incendios de nieve. Love of lesbian. http://www.youtube.com/watch?v=9cD8nQu1_Do. "Que quiero arriesgarme a CONOCERTE.".
Jugar con los coches. Los Piratas. http://www.youtube.com/watch?v=SGJGrjDi4VE. "Mi grado de frustración es siempre ambiguo y lo que más me gusta siempre me hace llorar..."
La letra pequeña de amor. Marwan. http://www.youtube.com/watch?v=3mtXY-7SCpg. "¿Cómo reabsorven lágrimas los ojos?, ¿quién arregla corazones rotos? ¿quién ve suspiros en las fotos?".
La luna debajo del brazo. Quique González. http://www.youtube.com/watch?v=NEz7C3lxY90. Me quedo con el reflejo de mis ojos llorosos en el cristal del tren la primera vez que la escuché en la versión del cd. Es Quique.
La rueda mágica. Fito Paez y Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=SqcrHJwEze4. "Me fui de casa a tocar rock'n'roll y no volví nunca más."
Lady Madrid. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=cAN5tzBP5C8. Cuando una canción la haces tuya (y de nadie más), no sirven más explicaciones.
Ley de gravitación universal. Miss Caffeína. http://www.youtube.com/watch?v=6ngD_VueGDY&feature=related. En acústico ya era tremenda, ahora nos hacen bailar. "Ni quiero ni lo puedo contralar", y con eso me basta.
Llévame al baile. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=jeEoKKl440o "Si aún dices venga, yo digo vale*".
Lluvia. Sin Rumbo. http://www.youtube.com/watch?v=JcX4wLnmLr8. Y sí, paró de llover. Pero una cosa tengo clara: todos tenemos debilidades, y ellos son una de las mías, a pesar de todo...
Lo que dura un fin de semana. Pablo Moro. http://www.youtube.com/watch?v=MnS48vWvrf8 .
Meninos da rua. Marwan. http://www.youtube.com/watch?v=pva0Rpur93s . Las realidades hay que contarlas, de una forma u otra. Artista, Marwan.
Merezco. Zahara. http://www.youtube.com/watch?v=om9LpKbPMjQ. Fue el debut de la chica pop, de zeta piruleta y yo me alegro de todo lo que ha venido, el éxito que ha tenido. Te lo mereces, chica que pierde aviones y espera a su chico fabuloso con sugus de colores en el andén.
Miau. Love of lesbian. http://www.youtube.com/watch?v=1hAZrYOONs4. "¿Qué cómo es mi vida sin ti? Pues por fín es la mía."
Mi buena suerte. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=IZhIZYC73Ek. Siempre saca la sonrisa tonta.
Mi canción definitiva. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=UAi3YLkzQq8. Y cambiando el veinticuatro por el dieciocho... No quiero estar desnuda para que me veais por dentro...
Mi paracaídas. Marwan. http://www.youtube.com/watch?v=XjQ7YWnp_vA. "Y ahora quien coño va a ser mi otro cuerpo, mi otra piel? Quién va a ser mi PLAYA en MADRID?."
Mi rutina preferida. Miss Caffeína. http://www.youtube.com/watch?v=ZwqEyzM0sS4. "Asegurarme tu sonrisa es mi rutina preferida."
Mi vida de artista. Almas mudas. http://www.youtube.com/watch?v=ZjsL_HapItY. Sí, enamorate de mi vida de artista. Y adoro cantarla a pleno pulmón en cualquier calle. Molamos.
Motorway. Anni B Sweet. http://www.youtube.com/watch?v=jqZT1ps3bx8. "And I am working on building up a wall in my heart..."
Mr. Brightside. The killers. http://www.youtube.com/watch?v=XhMSKdCgVYQ. SIEMPRE.
Mundo frágil. Sidecars. http://www.youtube.com/watch?v=L5CD20j_vKg. "Mentirte era rock'n'roll, oculto en cada rincón". Merece la pena dejarse la voz en directo. Suerte, grandes.
No past land. Russian Red. http://www.youtube.com/watch?v=jQIcIbGQBxE.
Ola de calor. Supersubmarina. http://www.youtube.com/watch?v=6PExnXtvJz8. "Abrígame con manta de metal, abrígame con poros de tu piel..." Por el momento, el lugar y la magia.
Pequeño rock&roll. Quique González y Bunbury. http://www.youtube.com/watch?v=GkkWjNHvMDY. SIEMPRE. " Fuimos a volar en un sólo paracaídas, uno sólo va a quedar volando a la deriva...".
Perfecta. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=OXqlWDwNnZE. Porque hay veces que necesitas que una canción te levante el ánimo. Gracias Luís por haber sacado tantas sonrisas. Por seguir regalándomela cuando menos me lo espero y menos perfecta me siento.
Perfect time. Rusian Red y Depedro.  http://www.youtube.com/watch?v=sX1vc0peJa4. "The perfect one you are."
Peter Pan. El canto del loco con Leiva. http://www.youtube.com/watch?v=pzSAy-tpRzc. "¿La zona mala quiere ahora descansar?"
Pingüinos en la cama. Ricardo Arjona. http://www.youtube.com/watch?v=EGnoh-3B_Zo.
Por el miedo a equivocarnos. Maldita Nerea. http://www.youtube.com/watch?v=lYrC7H4XXjQ. "Pero el miedo nos consigue...se hace grande en estas manos..."
Príncipes del rock'n'roll. Miss Caffeína. http://www.youtube.com/watch?v=4J-LLHymPHM. "Y si no somos suficientemente INDIE nos da igual."
Que necesario es el rock'n'roll. Fito y Fitipaldis. http://www.youtube.com/watch?v=P11xLuNgW2M. A pesar de que haya a gente que no le guste, yo también opino que el rock'n'roll es necesario y que el cuero es prescindible.
Que no. Deluxe, Iván Ferreiro y Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=y3SDkvVKZ14.
Quiero aprender de tí. El canto del loco http://www.youtube.com/watch?v=s8XzR_McpCQ. Y sí, este mundo gira demasiado deprisa, no tenemos tiempo para los demás, pero lo que sé es que lloré... lloré muchísimo cuando esta canción sonó en la radio y también lo hice cuando sonó en directo.
Relocos y recuerdos. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=IrLDY-K380Q. "Que distinto mi dolor a tu te echaré de menos..."
Sálvame. Luís Ramiro. http://www.youtube.com/watch?v=8OnZEYXFF64. A todos lo que salvamos a los cantantes, artistas... A todos los que apostamos por el arte.
Saharabbey road. Vetusta Morla. http://www.youtube.com/watch?v=4QY33QeRdns. Tan sólo seremos libres cuando no haya más que perder...
Siempre cerca. El canto del loco. http://www.youtube.com/watch?v=nI9BgL54OP0. "Que aquí estamos para tí, no nos tienes que buscar..." "Es esta vida y funciona así, hoy aquí, mañana allí." Me faltó en los directos, sí.
Spiralling. Keane. http://www.youtube.com/watch?v=SHjnUAHekyg. Cuando amamos sólo nos estamos queriendo a nosotros mismos, estamos girando en espiral*.
Somos. Melocos. http://www.youtube.com/watch?v=uASpH1pc8tc. "Somos el resultado de todo lo que hemos vivido..." Sólo por eso.
Te odio. Los seís días con Santi Belmes. http://www.youtube.com/watch?v=7cZYvszjRLA. "Te odio por olvidarte tan pronto de mí".
The boy who locked his own shot. Brand New. http://www.youtube.com/watch?v=8oA4hepvIWc. "I already know what I am and if it makes you less sad we'll start talking again". Ene vuela alto.
The Scientist. Coldplay. http://www.youtube.com/watch?v=jkMGf2_NKvs. "Nobody said it was easy..."
Thunder. Boys like girls. http://www.youtube.com/watch?v=8_kFK6d5p6o. "Your voice was the soundtrack of my summer*" Es*ther.
Tic tac. Pablo Moro. http://www.youtube.com/watch?v=3CddwET95GE. Y sí, a veces funcionan los tópicos en el amor.
Todo lo que tengo. Jaula de Grillos. http://www.youtube.com/watch?v=EU7uISZxwFE. Y sí, ellos me han regalado todo lo que tienen, su ilusión y sus ganas de tocar. Son un amor y yo les deseo lo mejor.
True love way. Kings of leon. http://www.youtube.com/watch?v=Xp2KNuntzEQ.
Turnedo. Iván Ferreiro. http://www.youtube.com/watch?v=ViHwKxS75DI. "Y tu ahí sigues sin paraguas, sin tu ropa, paseando, como una tarde de Julio pero con frío y tronando... ¿Se puede saber qué esperas, que te mire y que te seque, que te vea y que me quede tomando la luna juntos?" Siempre.
Universos infinitos. Love of lesbian. http://www.youtube.com/watch?v=VQrnD1_34z4. Para mí, es el mejor videoclip del mundo mundial.
Use somebody. Kings of leon. http://www.youtube.com/watch?v=LWhairF_DS8. "Somebody like you..." ♥.
Valiente. Vetusta Morla. http://www.youtube.com/watch?v=IpxuZtNb_GY. Y qué cierto que es. Ser V*aliente no es sólo cuestión de suerte...ni de verte :).
Viva la vida. Coldplay. http://www.youtube.com/watch?v=O5I3RPbS8aI.
Volverá. El canto del loco.  http://www.youtube.com/watch?v=jZicHAYpmUo. "Y SEGURO que si lo LUCHAS, volverá*".
*con Alejandro Sanz: http://www.youtube.com/watch?v=ezNYnjXrAcw.
Yo nací para estar en un conjunto. Pereza. http://www.youtube.com/watch?v=MHnwm3-Kr9Y. "Descuidando novias, clases y curros... PLANEANDO EL ASALTO AL MUNDO."
Wonderwall. Oasis. http://www.youtube.com/watch?v=6hzrDeceEKc. "and after all, you're my wonderwall..."

"(...)Y se identifican, se contagian facilmente, la gente lo hace suyo, aunque no haya vivido la misma experiencia" Luís Ramiro.

20 de diciembre de 2009

incendio de nieve y calor.


Si te digo que me gusta más el frío que el calor es porque, sin quedarnos pegados con el sudor, puedo pedirte que me abraces una y otra vez. Somos inevitables. Una vez llegué a la conclusión de que la vida de cada persona es una vía de tren, y como tal siempre tiene una dirección cofusa. Gira, se tuerce y se mezcla con otras vías. Bonita reflexión filosófica, ¿no crees?. Sólo quería decirte que nuestras vías, nuestras vidas se están cruzando de forma inevitable. Es cierto, las mejores cosas pasan cuando menos te las esperas... Y yo ya no esperzaba nada más. Y llegaste. Me pregunto que hubiera pasado si no hubiera estado en ese lugar. Nunca me planteé llegar a donde estoy y ahora que estoy no me quiero ir. Si te digo que me gusta más el frío es porque quizá sin hablar sea capaz de pedirte que me arropes con los poros de tu piel. Hoy es un día de película y manta. Las temperaturas siguen por debajo de los 0º, y todas y cada una de las letras que dibujo sobre el papel hoy me devuelven la figura de tu sonrisa, esa que, a base de hielo especial para provocar escalofríos, se va tatuando en mi piel. No quiero pensar que el calor alguna vez sea capaz de separar nuestras vías, nuestras vidas, y que me quede desarropada, sudando, tiritando y con tu sonrisa tatuada tan fuerte que no sea capaz de arrancarla. Dije que quería arriesgarme a conocerte, lo estoy haciendo.
A veces hay que saltar con un sólo paracaídas, y lo único que me importa es que a nuestros píes aún haya nieve.

supersubmarina.
















Cuando un grupo me gana en directo, ya no hay vuelta atrás.
Ellos me ganaron el jueves. Supersubmarina.

9 de diciembre de 2009

eres como un carrusel...

El problema es que desde que dejé de buscar en cada coche rojo, detrás de cada árbol, detrás de las farolas, a ti te dió por aparecer en cada retrovisor, en cada parking, en cada vagón de tren que nos arrastra en rutinas. Me canso de verte. Me duele que las cosas sean tan inversamente proporcionales a su deseabilidad. Que cuando quería verte, no estuvieras. Que cuando quería abrazarte, no estuvieras. Y cuando quiero odiarte, estás con tu maldita sonrisa. Y lo más triste de todo, si podemos poner algún sentimiento a las situaciones absurdas por las que nos arrastran nuestros caminos, es que sigas sin cruzar la calle, que siempre estés en la misma posición en la que te conocí. Y aunque te empeñes en llenar cada madrugada otra vez con tu olor, cada amanecer con tu sonrisa en el cristal, he aprendido a esquivar todas y cada una de tus armas... hasta la de tu voz risueña que rompe cualquier silencio. He aprendido a escaparme y a ilusionarme con nuevas sonrisas, de las que llegan tan directas que no son capaces de esconderse en el reflejo de ningún transporte público, ni privado. He dejado de jugar con los coches y de correr detrás de tí. Ahora sólo corro para encerrarme en el metro de Madrid y llegar al último vagón de tren en el que pueda perderme con otros recuerdos que ya no te pertenecen, y creo que jamás te pertenecieron. He aprendido a no depender de una sonrisa una vez por semana, ni menos de tu sonrisa una vez cada tres meses... Lo mejor de todo, es que, con nuestra actitud siempre infantil, hemos pasado de jugar al pilla-pilla a jugar al escondite... y aún ninguno ha encontrado el lugar donde no vernos, porque tu siempre vas a estar a punto de cruzar la calle, y yo no paro de ir y de venir.

Quererte odiar

5 de diciembre de 2009

vos.

Antón también lloraba por las noches. Y tenía como único testigo la luna detrás del cristal, brillante y con una sonrisa burlona. El océano, que parecía toda una vida, le había arrancado a lo que más amaba, a pesar que debajo del edredón, consumiendo un cigarro en los pulmones, se repetía que dormir abrazado a su vieja guitarra, era suficiente para que el alma de Claudia volará cada noche hasta Argentina.
Y una vez más, despertó al borde del precipicio del cochón, abrazado sólo a las mentiras que le había contado. ¿Buscarse la vida en Argentina?, ¿Cambiar?, ¿Llevar su música, su arte (si a caso lo tenía), y buscar nuevas fotografías más allá de un país que le ahogaba en una democracia sin justicia?.
Tomó café, frío y amargo por la mañana, y lo acompañó con el hachís que aún sobraba en el bolsillo del vaquero que llevaba la noche anterior. El mismo que había llenado el papel con una dirección dibujada en él de un olor particular. Sonrió, y corrió escaleras abajo. Después de todo, sabía que había valido la pena.

Sebastián le abrió la puerta con la mano temblorosa y la voz rota.
-¿Es usted Sebastián?.-Preguntó el chico de converse, pantalones rotos y sudadera negra arrugada, con el pelo despeinado.
-Sí.-Le miró con recelo.-¿Vos sos?.
-Su nieto.

29 de noviembre de 2009

PEREZA.



Él nació para estar en los pereza, para drogarse y tomar mucha cerveza.
Tenía ganas de volverlos a ver, tenía ganas de rock, de dejarme la garganta una noche más. Tenía ganas de ilusionarme, de sentir una canción como mía. Tenía ganas de saltar y de reír. Tenía ganas de Miguel Conejo y de Rubén Pozo. Tenía ganas de "pormitripa", de "ladymadrid", de "leones", de "madrid", de "conjunto", de "la chica de tirso", de "LLÉVAME AL BAILE".
Tenía ganas de "Champagne" y no hubo. Tenía ganas de "dos gotas" y no hubo.
Y sentí que el teatro Circo Price de Madrid se nos venía abajo. Sentí la vibración y las gargantas desgarrándose alrededor.
Somos grupies y ellos son pereza.
Y siguen demostrando que hacen lo que les sale de los cojones.
Y yo vivo esto como me apetece, y si estoy sin voz es porque había ganas de dejarla en otro escenario, una noche más.

20 de noviembre de 2009

un millón de cicatrices.


Supongo que al final, lo único que quedarán serán cada herida que llevemos en el cuerpo. Las señales en la rodilla, la cicatriz de cuando te rompiste la barbilla jugando con tus amigos, aquellos con los que juraste tanto y cuyos caminos se fueron opuestos a los tuyos y los golpes que nos damos nosotros en el corazón. Por miedo, por imbéciles, por complejos, historias mal llevadas, paranoias, por no querer, por pensar en negativo. Todo se lo lleva el corazón, y duele. El mio ya se queja, y estoy pensando en quitarme todas las máscaras y salir a comerme el mundo, sin miedo. Sobretodo sin miedo.

15 de noviembre de 2009

matemáticamente el amor es un error.

No somos A+B, ni B+A, ni cualquier otra ecuación. Ni tan siquiera yo soy a y tú b, o quizá sí, con faltas de ortografía. Ni detrás puede haber un igual "=", por que no somos iguales a nada. No somos números, ni letras, ni logaritmos, y no nos podemos multiplicar por dos, aunque en diversos laboratorios científicos, de gente que pasa la vida como si estuvieran muertos y observando y comiéndose la cabeza con todo a lo que nuestras manos no alcanzan, ¿para qué?, haya clones de los pobres conejillos de indias.
Intenté hacer una raíz cúbica con tu sonrisa y todo acababa por multiplicarse por cero, y si intento escribir amor en la calculadora, al final acaba por devolverme en la pantalla un "syn error".
Buscando explicaciones, acabé por llamar a un mago famoso, de los que empezaron sacando conejos de las chisteras y ahora se juegan la vida en cajas llenas de cerrojos. "Por qué buscas trucos en la magia?"me preguntó detrás de una sonrisa burlona. Me dio el teléfono de un político, y repitiendo la misma pregunta de "¿qué es el amor?" recibí una respuesta que ni siquiera te incluía a ti o a mí. En su manera egoísta de actuar hasta detrás de las cámaras, me habló de él y de cómo mantener una relación correcta y basada en "protocolo". ¡Qué palabra más horrible! "P-r-o-t-o-c-o-l-o". Suena a "culo". Además, sería más graciosa sí cambiaran la "o" por la "u". P-r-o-t-o-c-u-l-o".
Mi próxima víctima fue una estrella del rock, y sólo me habló de "sexo" con "grupies" a las que usaba para hacerse las rayas de cocaína sobre su piel y a pesar de todo, con la mirada me habló de la chica a la que le dedicaba cada uno de los versos de sus canciones, acordes y melodías, a la que no se follaba, sino a la que le hacía el amor, a la que mantenía ajena de esa vida de mierda y flashes. Él mismo me dio la dirección de su abogado, que sólo relacionó amor con dinero, posesiones compartidas y divorcios, y al salir, un periodista del corazón sólo pronunció la palabra "exclusiva" en su definición.
Al final me cansé de buscar, y tu me preguntaste, "¿Dónde estabas?".
"Queriéndote".

5 de noviembre de 2009

intimo.



















Hay cantantes que gritan. Cantantes que susurran. Cantantes que expresan y otros que no lo hacen. Cantantes a los que les escriben canciones, y cantantes que escriben sobre "historias que he vivido o la gente que me rodea". Cantantes que hacen poesía. Cantantes que destrozan la música.
Y después de todo eso, está Quique Gonzalez. Él es el que lanza disparos con palabras. El que llega en la primera escucha. El que en la segunda ya te ha rasgado un poquito el corazón y el que a la quinta está dentro para quedarse. Él es el hace poesías y les pone la música adecuada. El que tiene una canción para cada momento de mi vida.
Él es el que se puede permitir publicar discos como "Avería y Redención #7", y que seguido en su discográfica aparezca un "Daiquiri blues".
Si en la quinta escucha ya entró dentro para no irse, ahora lo hace para hacerme nudos en el estómago. Está ahí para poner un nudo en la garganta y adaptar cada canción a un momento. Él es arte, un arte intimo que, en ocasiones, considero mío, propio. Es mi pequeño gran hombre. El que publica el disco que necesito en el momento en que lo necesito.
"Uno, dos, tres y..." sumérgete, empápate de poesía podría ser la voz en OFF antes de que empiece a cantar. Con ese sentimiento que pone y que habla de sentimiento. De amor. De desamor. De carreteras y distancias. De un "estoy llegando" pero quizá sea demasiado tarde o no. Él es el que deja cada canción con un final abierto, para que cada momento lo complete. Mi contexto lo completa con un "te llevaste la luna debajo del brazo, y por mucho que corra ya no estás aquí". Desencuentros.
Y susurra y hasta a veces creo que grita. Siente las canciones, las expresa, las escribe y también las coge prestadas, y todas y cada una de ellas, cada palabra la hace suya. Yo las hago mías.
Y sí, a pesar de que aviones es grande, daiquiri blues es mi disco del año. Y lo digo semana y un día después de haberlo escuchado porque aún creo no era consciente de la joya que tenía en las manos.

3 de noviembre de 2009

Tienes el pelo frío y los ojos congelados. Y yo me enamoré del invierno hace sólo un par de años. Realmente yo me enamoro de cualquier cosa estúpida. Sí, estoy enamorada de esos hoyuelos que se te forman cuando sonríes y también de tus pestañas. ¿Por qué no me envuelves la próxima que se caiga en tu almohada y me la regalas para Navidad?. Y sí, puedo esperar mes y medio porque ya tengo una caja llena de las que te robo cuando tu no te das cuenta. Y no digo cajita porque están guardadas con cada una de las sonrisas que me dedicas al despertar, al volver a casa y con los labios manchados de mermelada los domingos por la tarde.
Y no estoy enamorada de ti, sino del sonido de tu risa, de tus abrazos, de tus caricias mientras me hago la dormida. Estoy enamorada de tu forma de mirarme mientras leo en la cama y tu esperas callado que termine para... Sí, estoy enamorada de tus manos agarradas a mi cintura y de la melodía de tu pecho cuando me tumbo sobre él. De tus besos en otoño y en París.
Y tu hoy tienes el pelo frío y los ojos congelados.
Yo tengo los dedos fríos y el corazón parado.
¿Por qué te has ido?.

23 de octubre de 2009

con las ganas.

Lo inevitable es sinónimo de lluvia y de tu sonrisa.
-Déjame fotografiarte, un día de lluvia.
-¿Para?.
-Quiero que al lado de la palabra inevitable, la RAE incluya tu sonrisa.
Creo que si tu pelo fuera una piscina, saltaría de cabeza y con los ojos cerrados. Y fuera de tus rizos podrían estar a -7ºC, que yo no sentiría nada. Sólo la felicidad, plena y absoluta de estar en ti. De estar contigo... Aunque sólo sean tres segundos. Dos o diez, o ochenta. Sería feliz.
Y lo inevitable sería que nuestros rizos no se enredaran en cualquier almohada, sofá, sillón, colchón o asiento de tren.
Quiero hacer surf en tus pestañas, y tras el salto final, hundirme en tus ojos. Nadar, bucear y naufragar, para que me tengas que salvar. Podría pasarme una vida entera allí, y luego, como gatos, nos quedaran seis oportunidades de vivir y cinco de morir.
Podría buscar en la RAE las definiciones de vivir, y de morir, pero se olvidan de la poesía. Y tu eres poesía.
Vivir es caer, romperse las rodillas y echar a andar otra vez. Mezclarse con los colores, con las personas y con la gente. Sentir. Oler. Tocar. Enredarse. Perderse y encontrarse. Vivámonos.
Morir es llegar a tal punto, es que no es necesario vivir más. Cuando todo lo anterior llega a tal perfección, que no haría falta buscar más.
Y después, reinventémonos, otra vez.
¿Perfección? Es sólo un estado de animo, en el que si todo acabara, seriamos una obra de arte dibujada con una sonrisa en los labios. Una sonrisa de verdad... Como la tuya. Así que, contigo podría morir más veces incluso que las vidas que vivamos.
Y lo será inevitable será que no muramos con los rizos enredados.
Mientras mis dedos escriben, piensan en ti. Sí, creo que cada nervio de mi cuerpo, hoy piensa en ti. Hasta la última terminación de mi sistema arterial. Hasta el último centímetro de piel. Es cómo si el cerebro se hubiera derretido y caído al ritmo de los latidos de mi corazón, porque a mí me explicaron que la capacidad de recordar e imaginarte sólo es competencia suya.
¿Sabes? Podría tocar el piano con tus dientes. Si supiera claro. Sólo por saber cómo suenas, cómo es tu melodía, y quizá podría ser nuestra canción. Esa que bailáramos los jueves por la noche en cualquier línea de metro de Madrid, que no corre, vuela. Como el tiempo.
Lo inevitable entonces sería que no bailáramos tan juntos que fuera capaz de adivinar el perfume que te hechas después de la ducha. Y podría clavar mi nariz en tu cuello, violentamente, para volver a morir en tus brazos. Creo que podríamos ser dos piezas de un puzzle que sólo nos incluye a tí y a mí. Dos gatos que viven en los tejados de Madrid. Y que, siempre terminan por correr entre las subterráneas vías de tren.
Abrázame, es la perfección.



"Que quiero arriesgarme a conocerte"

17 de octubre de 2009

EL GRITO DE MI GENERACIÓN.


Ayer, miles de personas salimos a la calle, con el fin de concienciar a ciudadanos y políticos de que la pobreza "no es un mal endémico irremediable".Vivimos en un mundo, en que desgraciadamente, hay abismos entre unos países y otros. Hemos convertido las fronteras en precipicios entre los países que, como decían las pancartas ayer entre Cibeles y la puerta del Sol, en unos engordamos con comida basura, tele-basura, e indiferencia, y en la mayoría (por que sí, por que nosotros somos la minoría afortunada que nos llevamos un trozo de pan a la boca todos los días), la gente muere de hambre.

Es triste... ¿Sabeis?. Es triste que aquí disfrutemos "tomatinas" y allí, mientras, la gente no tenga absolutamente nada que llevarse a la boca.
Es triste que se hayan invertido billones de dólares en restaurar un sistema capitalista en el que se basa esta sociedad, y que la gente tenga que salir a la calle para solicitar que sea cierto que un 0'7% de la renta, sea realmente destinado al desarrollo de esos países que tenemos tras el precipicio. O en él mismo cayéndo cuesta abajo y sin frenos.
¡Un 0'7% SÓLO!

Pero...¿Sabeís algo más?.
La música es esperanza.
Y ayer lo demostraron Marco, David con su sonrisa radiante y sus ganas de gritar, Daniel, y el resto de miembros de "La sonrisa de Julia" (demasiado grandes para el poco reconocimiento que tienen).
Yo también quiero oír el grito de mi generación, dispuesto a levantarse y a vivir sin miedo.
Aunque yo ayer oí gritos bastante altos.
"Nos pueden robar muchas cosas, pero NUNCA la LIBERTAD".

http://www.youtube.com/watch?v=8ZPa10GZXNE

6 de octubre de 2009

entrevías.


Esto es ridículo. Hace calor y tengo miedo. Ridículo. Es como si nos hubieran robado el otoño, la falta de color, el marrón, el frío, la lluvia, los abrazos que se dan por no morir ahogados en nubes grises. Desde que he sido consciente de que hay que tener una canción favorita, cerca de las vías se llevo el premio, y ahora que vivo entre ellas, soy consciente de que nunca he sabido andar sobre estrechas barras de metal. Me da miedo, como pedirte abrazos sin que haya nubes grises en el cielo.
¿Sabes qué quiero hacer antes de morir? Besarte bajo la lluvia. Sí, como en las películas de amor, e incluso en los dramas, en las de acción y de humor. Te quiero besar tanto que hasta los huesos nos griten y desgarren para que paremos, porque se están mojando. Y es ridículo pedírtelo si el cielo está despejado. ¿Por qué no? También me gustaría correr contigo. Sí, a mí que siempre me suspendieron en los mil metros. Correr entre piedras, de un lado a otro pero de la mano. Incluso correr entre vías, esquivando trenes, jugándonos la vida, la suerte, los deseos que siempre llevamos en los bolsillos.
¡Vamos! Puede que el otoño se nos esté escapando por las carreteras secundarias de tu corazón, y yo me estoy perdiendo en las vías por las que, de un lado a otro, mi vida va y viene en cincuenta minutos diarios,

25 de septiembre de 2009

espirales y círculos.

-Y sí, me acostaré con cada hombre que se cruce conmigo. Con todos y cada uno de los que me sonrían y me inviten a cafés. ¡O a cervezas!. O a tragos secos que me tomaré sólo para quemar tu sonrisa, sí, esa que aún tengo atragantada desde hace tanto tiempo, que ni las matemáticas son ciencia con ella. Ni baja ni sube, y me quita el hambre, las ganas... Y no hay remedio. En la farmacia me miraron mal y en los bares, los camareros me recomendaron beber...Y lo hago, pero no sirve. Caminamos en círculo, y al principio de cada uno, estás tu, Antón. ¿Qué más dará que cada noche despierte al lado de otro cuerpo, si al final acabas por aparecer y yo, como imbécil, correré a tu lado?. Caminamos en espiral, y tú eres principio y final, Antón. ¡Joder!. Amar duele. ¿Por qué nunca estás?. ¿Por qué tengo que acabar los domingos en pijama gritándole a mi propio reflejo en el espejo?

Golpeó el cristal, dos y tres veces. Pero no tenía a penas fuerzas para hacerlo crujir...Todas se escurrían desde los ojos derrapando en las mejillas. Cuesta abajo y sin frenos, las lágrimas caían, igual que Claudia desde que Antón se había ido. A Buenos Aires, guitarra al hombro, sueños, escenarios, y todos los gritos que le pesaban haber dado a la chica a la que amaba (sí, la amaba a pesar de que su juventud le cegaba) y a la que ya ni se atrevía a llamar.

-Y volverás, sé que lo harás, aunque sea quince años después de la noche en que nos cosimos los corazones debajo del edredón.

Después, ella y sus diecinueve años se derrumbaron al lado de la bañera, la misma donde un año después de esta escena, acariciaba el cuerpo desnudo y cubierto de espuma de Jacobo.

15 de septiembre de 2009

Tengo el tiempo entre los dedos. Quiero decir que soy dueña de cada minuto y de cada segundo. Las decisiones más importantes se toman en el momento mínimo, milésimas, y también soy dueña de ellas. Y de cada decisión.
Me cuesta creer que por las noches me tenga que arropar, encoger, dibujarte con los dedos a mi lado. Es como si alguien me hubiera robado el tiempo, sí, el que me cuelga cada día de las manos. Cada día que amanece a las diez y dieciseís y hay croissants en la mesa para desayunar.
Se dibuja una "S" al principio de cada calendario, y mi cuerpo echa de menos las "J" de "Junio" y de "Julio". ¿Dónde están? En la basura, revolcadas entre opciones perdidas, haciendo el amor con la puta "A", que siempre quema. Arde, abrasa y cansa.
"S" me enrada.
En sábanas vacías.
En caminos que se tuercen, se separan, se cruzan y se reencuentran.
En sueños perdidos.
En libros, capítulos, canciones, que no he leído, no he visto ni he escuchado.
Y he perdido diecisiete minutos enredada en teclas, en recuerdos, en palabras y en un adiós a un verano que me ha dado personas, abrazos, y momentos en los que he olvidado la noción de aquello que tenía en mis manos. He perdido la noción del tiempo, y noventa y seis días se han ido.

1 de septiembre de 2009

J'adore ton blog, tuxita.



1-Tuxita, http://pequeniorincon.blogspot.com/. GRACIAS por reconocer mi blog con a penas un mes de vida. Y no lo había hecho antes, porque aún no me ha dado tiempo a conocer realmente 5 blogs para regalar premios, pero, después de darle vueltas...Aquí está.

Las reglas del premio son las siguientes:
1. Enlace a la persona que te lo entregó
2. Poner las reglas en el blog
3. Entregarlo a 5 personas
4. Informarles con un comentario en sus blogs
5. Compartir 5 cosas que te gusta hacer

Y el premio se lo entrego a...
~Insomnio. (http://inviernospolares.blogspot.com/). No me hace falta decir que algún día estaremos escribiendo metáforas juntas mientras fuera llueve. :)
~Dara Scully. (http://daracatscully.blogspot.com/). Los maullidos que me encojen el corazón.
~Seph~. (http://elcolordelascerezas.blogspot.com/). Adoro las preguntas que le hace Sivé a Vanilla. Adoro a Vanilla.
~Chica de ayer#. (http://adosdelparaiso.blogspot.com/). Estoy enamorada de tus fotografías y de tu forma de expresar sentimientos.
~PαulαLικα ©. (http://callateconmigo.blogspot.com). Bonito blog, de verdad.


5 cosas que me guste hacer...
~Escribir.
~Hacer fotos y ver exposiciones de fotografía.
~Escuchar mucha música y conocer grupos y cantantes nuevos. Y escuchar la música en directo, por supuesto.
~Pasear por Madrid y tomar chocolate caliente del Starbucks en invierno.
~Dar abrazos.

30 de agosto de 2009

-Un billete. Hasta el fin de mundo.-Pidió sin sonreír al empleado que, aburrido la sonreía al otro lado del cristal.
-¿Perdón?.-Preguntó éste a pesar de que sus oídos habían escuchado perfectamente.
-Al fin del mundo.
Al otro lado, el empleado le siguió el juego.
-¿Y tiene algún nombre ese lugar?
Ella se quedó callada tres segundos y medio.
-No lo sé. Nunca he estado allí.
-¿Y por qué hoy ha de ser el día en que lo conozcas?.-Susurró aquel chico de ojos marrones y manos fuertes por el pequeño micrófono que sobresalía del cristal que le apartaba del contacto de toda persona. Y hubiera pagado por saber a qué olía aquella chica de ojos verdes y dedos delicados. Sonrisa frágil que le había despertado en una somnolienta tarde de junio, repetida, aburrida.
-Quizá no tenga tiempo de hacerlo.
-No te puedo ofrecer ningún billete con el destino que desea. Pero si quieres, podemos hacer de una cafetería el fin del mundo.
-París. Quiero viajar en tren hasta París.
-¿París es el fin del mundo?.
-No lo sé. Nunca he estado allí.

26 de agosto de 2009

Champagne, anfetas y ADIOS.

-¿Te preocupa que el disco, como soporte, acabe por desaparecer, me refiero al disco físico?

Como me siento y me veo como un coleccionsita de música, creo que siempre vamos a ser unos cuantos "freaks" que vamos a seguir comprando música, seguramente, en las tiendas pequeñas. Y, desde el otro lado, como alguien que hace discos, pues sé que siempre va a haber unos cuantos "freaks" que lo van a querer, y para ellos seguirá teniendo valor. Pero de las cosas que no puedes controlar, no te puedes preocupar.


Quique Gonzalez.



*


No puedo evitar sonreír al romper el plástico que recubre los cd's en la tienda. El plástico que guarda
sentimientos y acordes en un formato que se queda anticuado. El plástico que aparta los emepetreses que suenan en los ordenadores de adolescentes, de la realidad de la música. El plástico que guarda motores de giras y noches de carretera. Y ayer, fui a pagar con apariencia de un disco de vinilo entre los dedos, caja de vinilo que guardaba diecisiete momentos de lo que podría ser la vida de un rockero. Melodías, estribillos, escenarios, drogas, sexo, amor, furgonetas, backstage, y Madrid. Aviones a punto de despegar en cielos azules y amarillentos. Ha despegado, todo, otra vez, y vuelven a demostrar, que la pereza no es un pecado si no una forma de hacer poesía de lo cotidiano. Pereza es enredarse en doce cuerdas de guitarra cada vez que das al "play".




"No sé escribir, sólo me quito la armadura."

20 de agosto de 2009

dieciocho es toda una vida.

Claudia se enamoró de Antón porque no era como los demás. Se enamoró, porque por las noches le gustaba sentarse a contemplar las estrellas sin importarle que su pantalón blanco de domingo se manchara del verde césped mojado. Ni tampoco le importaba tener que buscarla después de sus enfados en la playa, de noche, con tormenta, el pelo mojado y los píes llenos de tierra. Se enamoró porque sabía tocar la guitarra y no le importaba la torpeza de sus dedos sobre las cuerdas, al fin y al cabo, malgastó cientos de horas a su lado para que ahora a penas recordara el acorde LA y el MI menor. Se enamoró por sus silencios, porque callaba más de lo que hablaba y sin embargo le conocía mejor de lo que, pensaba, se conocía a ella misma. Por sus versos, por todas y cada una de las sonrisas que ella coleccionaba en una cajita de madera de dos por dos, y hablo de metros, porque coleccionaba hasta las tristes y las forzadas. Se enamoró de él porque la invitaba a café y a chocolate en invierno, en aquella cafetería en la que no se podían quitar las bufandas y el ruido de las tazas era ausente amortiguado por los guantes de lana. Se enamoró porque le componía canciones y se las cantaba, casi como un chantaje, después de hacerle el amor en aquel pequeño estudio que alquilaba y en el que la habitación principal sólo tenía luz roja y miles de instantes robados colgados en hilo y sujetos por pinzas de tender la ropa, esa que se secaba en la bañera y nunca estaba planchada. Se enamoró porque se llamaba Antón y nunca antes había conocido a nadie que se llamara asi, o simplemente nunca quiso conocer a nadie más. Al fin y al cabo, Claudia llevaba enamorada de Antón desde que jugaban a los médicos en su habitación rosa chicle, mientras sus padres y los de Antón tomaban café en una reunión animada y llena de conversaciones "para mayores". La misma habitación en la que Silvia, sus cinco años y sus muñecas toman té y corretean ahora, dieciocho años después de que Claudia se enamorara de Antón.

17 de agosto de 2009

aldiablocontodo.

Ciento cincuenta y tres días atrás de este lunes caluroso y asfixiante de agosto, decidí romper con todas las rutinas que me ataban. Es bueno recordar promesas olvidadas. Es algo que tu me enseñaste a hacer y olvidaste en el instante en que te fuiste por aquella puerta. Lo siento, aprendí a usar la ironía haciendo caso a aquellas tardes y mediodías en que repasábamos reflexiones que rebotaban en las paredes de aquellas clases de filosofía que compartíamos. Decidí, además, matar a todos y cada uno de los minutos, segundos y horas que marcaban mi vida. Rompí moldes, sí, buscando la manera de seguir girando en la ruleta de la vida sin marearme, cansarme, ni caerme, retrasarme, perderte. ¿Sabes?, me inventé mi propia manera de medir el tiempo, de medir los instantes que pasaba a tu lado, la importancia de nuestras conversaciones y silencios. Aprendí a medir la vida a base de acordes, melodías, letras, versos. ¿Sabes de lo que hablo, verdad?. Aprendí a medir la vida a base de canciones.
El despertador sonaba, lo apagaba, me ponía el mp4 en los oídos y decidía qué .mp3 marcaría aquella sucesión de acontecimientos. Muchas veces, al acostarme tenía que inventarme versos, porque, he de decir, que aún nadie me ha cantado la canción. Sí, esa que me encoja el corazón, que me hable de ti, y también de mi.
Hoy me he dado cuenta de que deje de hacerlo en el momento en que te fuiste. Dejé de hacer tantas cosas...
Hoy me he levantado, tarde, lo suficiente como para mezclar colacao con ensalada en el estómago, y joder, ha sonado la canción de hoy. Sí, hoy tengo una canción que no me habla de tí, pero si de mí, quizá mi problema es seguir hablando como si tu alguna vez hubieras estado aquí, y no darme cuenta que debajo de la sábana esta mañana sólo estaba yo. Quizá.

http://www.youtube.com/watch?v=JYvenoFJAdo

10 de agosto de 2009

perspectivas.


Una vez me dijeron que los corazones destiñen, que destiñen como lo hacen los principes azules. Una vez. Y entonces lloré, porque ni siquiera sabía que los principes azules no eran azules, si no marrones, o verdes, que eran sapos, y por muchos besos, no se transformaban. Era mi inocencia, santa, intacta, de la que nacieron lágrimas vírgenes, que sabían a pureza al llegar a los labios. Pero las lágrimas se gastan, efímeras como esta vida, y cuando los párpados se levantan, toca mirar de otra manera. Perspectivas. Y me di cuenta de que nada destiñe, si no, cambia de color. (¡Cambiar! Odio esa palabra, y todos sus derivados). Cambia de color dependiendo de la perspectiva, y cuando, después de seiscientas treinta y tres horas perdidas, con los párpados bajos y las lágrimas saladas derrapando por mis mejillas, levanté los párpados era el momento de tomar otra perspectiva. Madurar, como lo llamarían unos. No, no es eso, simplemente es darse cuenta de que la vida no es color de rosa. ni de color verde, ni marrón, ni azul. Es darse cuenta de que la vida, como el corazón y los príncipes es la mezcla de todo. Mezclate conmigo. Tú marrón y mi rojo, inventemos colores... Inventemos corazones que no destiñan.

5 de agosto de 2009

-Vamos, dime por qué no he de montarme en ese tren.
-Porque huir no es la manera de enfrentar los problemas.
-¡No, no es eso!-Chilló ella entre sollozos ahogados.
-¿Por qué no lo dices tu?.Yo también necesito escucharlo y nunca te lo he pedido...
-Yo..Yo...A mí no me queda nada, Antón, nada...
-Te puedo asegurar que sí.-Suspiró.- Te quedan los acordes de mi guitarra que cada noche me gritan tu nombre, que lloran con tus palabras, con tus suspiros... Te quedan las noches en las que las estrellas son nuestra única luz, los sueños que alguna vez pediste a las estrellas fugaces, con la cabeza apoyada en mi pecho. Nuestra banda sonora...Compuesta del sonido de tu corazón y el mío en las noches que hacemos el amor.
En ese instante, ella rompió a llorar.
-¿Por qué lo complicas todo tanto, Antón?
-Por que te quiero...pero si lo decía antes, quizá te hubiera dado tiempo a coger el tren...Ahora se ha ido y te vas a quedar conmigo.
El mundo se detuvo.

3 de agosto de 2009

Invadiendo nacionalidades (V)


Y en la terminal del aeropuerto ya no sólo estabas tu. Había carteles, trabajadores, turistas, familias, maletas, enamorados, traficantes, policías, solitarios, periodistas, niños, ancianos, ruido, cansancio en los ojos, en las manos, sonrisas tristes...y aviones despegando. Dos caladas a un cigarro y luego me besaste. Nos quedamos en silencio los último cinco minutos que estuvimos juntos, te habías cansado de repetirme que me quedara y no entendías que tenía que volver. Tampoco entendías que la vida me llevaría de nuevo a tu lado, y si para mi fue un “hasta luego” para ti fue un “hasta siempre”, sin embargo, sólo me dijiste “Te quiero”, y yo sonreí.
¿Sabes cómo acabó todo?. Siete meses después. Sí, conseguí la beca a la universidad de Bruselas, y aterricé en la misma terminal. Nunca lo supiste porque dejaste de responder a mis llamadas desde el momento en que... Desde el momento en que decidiste seguir mi vida sin mí. ¿Tan difícil era decírmelo?. Tu no me viste aquella noche, un bar, y joder, volvió a pasar, sólo estabas tú y una chica rubia a tu lado, pálida y preciosa, la besaste como lo habías hecho tantas veces conmigo. Corrí, y cuando frené lejos de la ciudad sólo tenía en las manos una botella de tequila. Brindé sin ti, brindé por nosotros, por las estrellas fugaces, los recuerdos, el bloque de pisos en la costa española en el que nos conocimos, donde nunca más ninguno de nosotros volvió. Brindé por los besos que ya no eran míos, los besos que no serían para ti. Dije hasta siempre, hasta nunca y hoy, tres años después aún sigo sentada en aquel banco que nos saludaba desde la pequeña ventana de la bohardilla en la que tu ya no vives.

Invadiendo nacionalidades (IV)



La última noche deseé que se pararan las manecillas de todos los relojes del mundo, rompiendo barreras, sin que existieran las fronteras, como hicimos en nuestro primer beso inocente e infantil. Lo deseé con todas mis fuerzas y aún así el sol salió, la gente volvió a madrugar y como río hacia el mar, la vida siguió. En aquel amanecer yo me sentí extraña espiando vidas ajenas desde el tejado que cubría tu casa, mi querida bohardilla, nuestro escondite. Subimos allí con una escalera que nos amenazó con caerse a cada momento, estirando los brazos a las estrellas que nos sonreían allí arriba y en las manos una botella de tequila. Nos sentamos en el borde de aquella ventana por la que habíamos escapado de la resaca que ya nos invadía en recuerdos y tristeza de una despedida cercana. Bebimos en silencio, apurando cada gota y aparentando que no nos quemaba la garganta. Tenía ganas de llorar y sin embargo me hice la fuerte, la chica que podía con todo y más. Agarré la botella y apuré el último trago. Tu me mirabas, pero no me decías nada y yo...Yo te besé, como si fuera la última vez.
Ahí encontré la felicidad, en tus labios, tu saliva, tus manos en mi pelo y tu lengua haciéndome cosquillas en el corazón. Temblé, me abrazaste y lloré. ¿No dicen que también se llora de felicidad?. Pero no lo entendí, estaba borracha de alcohol, tabaco y de amor. Mi interior era un remolino y tu sólo me susurrabas que me quedase allí. Yo fui la primera cobarde en esta historia, realmente no fui capaz de mandar a la mierda la matricula de la universidad, a mi familia, a mis amigos, mi casa, mi música, mi país. ¡No mandé mi vida a la mierda por ti!. Joder, estoy intentando ser irónica y ni siquiera soy capaz.
Aquella noche sólo sonreí cuando dos estrellas fugaces cortaron la oscuridad del cielo en tres. Me sorprendió que haya costumbres que rompan las fronteras igual que lo habíamos hecho nosotros.
-Di un deseo.-Me dijo al oído.
-Quiero que pasen treinta años antes de mañana.
Realmente no sé si entendiste lo que significaba aquello. Tu me susurraste que me querías follar de nuevo.
Ambas cosas se cumplieron. O realmente las cumplimos.
Dormimos por la mañana, después de que el sol se asomara tras el último bloque de pisos que nuestros ojos alcanzaban ver, después de que tus manos abrieran mis piernas otra vez y yo te llorara más aún, en tu hombro.
Nos despertamos enredados y sentí que ambos cumplíamos aquel día cuarenta y nueve, casados y toda una vida juntos.

2 de agosto de 2009

Invadiendo nacionalidades (III)



Y en el suelo dormía mi guitarra, acústica y azul, con la que hago el amor las noches en que ya no estás tu. Sólo bastaba con que te rascaras un poco la barriga, a la altura del ombligo para que yo entendiera que querías que tocara. Sin embargo era gracioso oírte decir “Guitarra” con esa sensación de que arrastrabas siempre las erres hasta el final de la garganta.
Te lloré canciones de los cantautores que me habían acompañado noches y días en aquel último año, y aunque no entendieras la mitad, todas de una manera u otra me hablaban de ti y especialmente de mi. Incluso, a veces y sin aviso previo tocaba canciones que yo misma había escrito y en todas aparecías. Tengo un nudo en la garganta. Recuerdo tu cara inmersa en los acordes, tus ojos cerrados y tus píes moviéndose al compás, generalmente lento, de cada canción. Ahí, y sólo ahí, en esos instantes, eras mío.
Fuiste mi guía entre calles desconocidas y me enseñaste que un país no se conoce por los monumentos, ni los sitios en que se concentra la mayor parte de los turistas, se conoce mezclándose con la cultura, impregnándose del olor de las calles más olvidadas, los bares más frecuentados por la gente del país, las galerías de arte y los rincones escondidos desde donde contemplábamos todo el movimiento de gente, sin que ellos vieran nuestros besos más sinceros. De manera egoísta, pero cierta, Bruselas fue más mía en aquella semana, aquellos siete días en los que callejeé, que de muchos rostros tristes y aburridos con los que me crucé. Les robé la esencia de sus calles y tú fuiste culpable.
¿Felicidad? No soy capaz de contestar con el sabor de lágrimas saladas en los labios.

Invadiendo nacionalidades (II)



Mis pupilas reflejan hoy, en este folio en blanco, sólo aquella bohardilla en la que vivimos, aquella que nunca más he vuelto a pisar, tras aquel diecisiete de agosto en que se cerró detrás de nosotros y volvimos a la realidad. Era un quinto piso, y a mi me parecía al menos un vigésimo segundo. Fuiste capaz de arrastrarme al cielo.
Treinta metros cuadros de los que sólo usábamos los dos por dos que ocupaba aquel colchón tirado el suelo. Y hacíamos el amor casi a ras de suelo. Mataste mi inocencia suicida, la misma que había gastado todo el dinero ahorrado en un año, por verte. Me arrancaste todo, la vida y las bragas, era tuya cada medianoche, cada mediodía, cada siesta por tradición nacional y cada despertar con los cuerpos tan enredados que cualquiera los hubiera confundido.
Sinceramente no sé si acabe más enamorada de ti, de Bélgica o del olor a patatas fritas que se mezclaban con palabras en un castellano demasiado pobre y un inglés peor aún. Yo sonreía diciéndote “I love you” y tu lo acentuabas contestándome “Te quiero” con el acento que te ha caracterizado desde el día, sin fecha, que te conocí, al fin y al cabo has sido parte de mis veranos desde que tengo conciencia. Parte indispensable en aquel bloque de edificios donde coincidían nuestras segundas residencias en la costa española.
Puedo recordar cada rincón de aquella pequeña bohardilla, de aquel pequeño refugio en el que me quisiste más de lo que nadie lo había hecho, lo ha hecho, ni lo hará jamás, en parte porque yo no dejaré que nadie me quiera tanto para no derramar todas las lágrimas que resbalaron con el tiempo por ti. Acto de causa y efecto, todo se acaba. Supongo que será una estrategia contra el dolor que nace tras la primera decepción de amor, por eso dicen que el “primer amor” es el más fuerte, el más importante y el más verdadero. Es cierto que no fuiste el primero, pero quizá es que a los anteriores no los podía llamar amor, y a ti te lo susurraba cada vez que introducías parte de ti en mi. Cada rincón, cada baldosa de aquel suelo frío y hasta aquella telaraña que colgaba doce pasos a la derecha del colchón. Realmente todas las imágenes se materializan desde el mismo ángulo, el que se dibuja desde aquel colchón morado con dos cuerpos enredados en la misma sábana.